La agencia Ogilvy & Mather, junto con Greenpeace Australia, decidieron combatir el cambio climático y crear conciencia de él. ¿Y qué mejor manera que saliendo a la calle? Por ello, crearon una instalación interactiva en pleno Sydney para dar a conocer el gran problema que afecta al planeta.
La instalación interactiva era una especie de iceberg con un oso polar arriba, y se mostraba la rapidez con la que se iba consumiendo, algo que llamó la atención de muchos peatones que se acercaron interesados a ver de qué se trataba esa escultura en pleno calle.
Además, la escultura proponía a las personas a que acercaran su teléfono móvil a un lector digital para combatir el cambio climático. En ese momento aparecía en las pantallas de los móviles la web de Greenpeace, en la que se habla sobre el cambio climático y sus graves consecuencias, así como de la necesidad de combatirlo entre todos.